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La conexión del Athletic desde el aislamiento

No hay fútbol, la competición está paralizada. Pero hay futbolistas. Están en casa, manteniendo la forma como pueden, cada cual a su manera, con planes personalizados y dietas diseñadas por los nutricionistas, alejados del público, eso sí. Sin competición, con los estadios vacíos y sin fecha de regreso, algunos optan por expresarse a través de las redes sociales. Llegan a sus seguidores de manera individual, pero el Athletic ha sido pionero a la hora de intentar mantener viva la llama cuando la competición está en el aire. Ha ideado un plan para que los aficionados no se olviden de sus héroes, y de forma recíproca, los jugadores no den la espalda a quienes les apoyan cada día de partido. Comienzan con Iñaki Williams, uno de los más queridos; a través de una teleconferencia, responde desde casa a las preguntas de los periodistas y también de los aficionados.

En el club bilbaíno pretenden que no se rompa la conexión y esperan que, mientras dure el parón competitivo, y sobre todo, el confinamiento en casa de deportistas y aficionados, siga existiendo un nexo de unión.

Aparte de las entrevistas a los jugadores que el departamento de prensa del Athletic ha abierto a todos los medios de comunicación, a través del teléfono, desde el club planean repetir la experiencia que inauguró Iñaki Williams de forma periódica. Para el fin de semana tienen previsto que otro jugador del primer equipo atienda en directo a las preguntas de los seguidores. La situación se mantendrá mientras continúe la cuarentena del coronavirus. Ningún otro club de LaLiga ha adoptado de momento una estrategia similar.

El estreno con Iñaki Williams tuvo un seguimiento discreto, aunque más de 4.000 seguidores habían visualizado su aparición a través de YouTube a primera hora de la tarde. Quedó claro, por las imágenes, que el futbolista no es muy ducho a la hora de preparar un escenario televisivo. En el salón de su casa, con una lámpara encendida a su espalda, reflejos en la cara y sombras en la ropa deportiva que vestía –una sudadera azul del Athletic–, el delantero rojiblanco, simpático y sonriente, agradeció, en primer lugar, el trabajo del personal sanitario que se esfuerza en hacer frente al virus: “Lo más bonito es ver a todo el mundo salir a las ocho de la tarde a aplaudir a estas personas que se están arriesgando y trabajando y luchando para que los que estemos en casa lo pasemos lo mejor posible. Es muy bonito que todo el mundo se hermane. Es como vamos a salir de ésta, ayudándonos unos a otros y los que estamos en casa dando la gracias a los que se la merecen”.

Aseguró Williams, en relación a su estado de forma: “Están siendo unos días diferentes porque no podemos quemar como hacemos siempre todo lo que comemos. Por eso hay que comer con cuidado. Seguimos el plan de los fisios al pie de la letra. Nos lo actualizan cada día y nuestra dietista nos ayuda. Esperamos no pasarnos para no llegar con exceso de peso. Le estoy sacando humo a la play-station, pero no me olvido de mis deberes. Hago mucha bici, pesas, e intento fortalecerme”.

Sobre el confinamiento obligatorio, apunta: “Se hace raro no salir de casa, pero lo importante es que haya gente que vaya a curar enfermos. Nosotros estamos encerrados e intentamos matar el tiempo. La casa se me hace pequeña y me subo por las paredes, como supongo que muchísima gente”.

Luego va más allá, a la Final de Copa, sin fecha definida: “No la concibo sin aficionados y con el estadio vacío. Nos nutrimos de la afición. Va a ser un bonito día para el País Vasco. No se llega todos los días a una final y quieres a tu gente ahí”. Antes de despedirse y acercarse a la cámara para apagarla personalmente, tiene un recuerdo para los más necesitados: “Me siento un privilegiado, pero no me olvido de la gente que tiene problemas económicos porque tengo un montón de amigos que no pueden ir a trabajar”.

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