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La polémica venta del dominio .org a un fondo privado se pospone por el coronavirus

Don Farrall / Getty Images

El dominio .org se ha convertido en una seña de identidad de ONG de todo el mundo. Lo utilizan desde organizaciones de salud pública y defensoras del medio ambiente a enciclopedias en línea o redes de periodismo independiente. De la ONU a ACNUR pasando por Médicos Sin Fronteras o la Wikipedia. Se trata de uno de los pocos espacios de Internet que aún está en manos de una organización sin ánimo de lucro. Pero probablemente no por mucho tiempo. La gestión pasará próximamente a ser controlada por un fondo de inversión privado, Ethos Capital. Este hecho ha despertado recelos entre decenas de ONG como Greenpeace o Human Rights Watch y diferentes personalidades como el creador de la World Wide Web, Tim Berners-Lee. Solo ICANN, la autoridad encargada de la regulación de los dominios de Internet, puede bloquear la transacción. Debía tomar una decisión antes de este viernes, pero dos días antes anunció un aplazamiento de un mes.

Por ahora y al menos hasta el 20 de abril, el dominio .org seguirá dependiendo del Registro de Interés Público (PIR), que a su vez pertenece a la Internet Society (ISOC) —ambas son organizaciones estadounidenses sin ánimo de lucro—. El año pasado la ISOC cerró la venta del dominio por 1.130 millones de dólares a Ethos Capital, según la web especializada en tecnología CNET. Andrew Sullivan, presidente de la ISOC, explicó entonces en un comunicado que el acuerdo permitiría a la Internet Society disponer de una fuente de financiación sostenible y de los recursos para desarrollar su misión a mayor escala.

Las ONG piden la reconsideración y suspensión de la venta ante el temor de subidas de precios y censura. En los últimos días varias ONG pidieron un aplazamiento de la venta argumentando que un cambio de propiedad podría afectar a organizaciones benéficas que luchan contra el coronavirus. Finalmente ICANN, que ha solicitado información sobre la transacción a las partes afectadas, ha acordado con el PIR retrasar la toma de una decisión definitiva. La nueva fecha límite será el 20 de abril, según un comunicado publicado este miércoles en la web de ICANN. Este periódico se ha puesto en contacto con ambas organizaciones, que han descartado hacer valoraciones sobre la transacción.

Originariamente ICANN era la encargada de gestionar todos los nombres de dominios genéricos como el .com o el .net y también los territoriales. Así lo explica a EL PAÍS Sergio de Juan Creix, abogado experto en derecho digital del despacho Croma y profesor colaborador de la Universitat Oberta de Catalunya: “Poco a poco dejó de hacerlo. Los territoriales se derivaron a cada país. Por ejemplo, el .es a España y el .uk a Inglaterra. La gestión de los genéricos pasó a depender de entidades privadas”.

En el caso del .org, sostiene que “como es el que utilizan muchísimas ONG, tiene todo el sentido que lo gestione una entidad sin ánimo de lucro”. Aun así, la compraventa, según De Juan, “es muy difícil de parar”, ya que no hay ningún aspecto legal que impida esta transacción. Se trata más de una cuestión “moral o ética”. “La forma de pararlo es con presión, artículos y lobbies o tratando de convencer a entidades gubernamentales o poderes ejecutivos para que intenten parar esto”, sostiene.

Desde las ONG han recibido con ánimo el retraso del deadline, aunque no les parece suficiente. “Es correcto que la venta haya sido pospuesta dada la crisis actual sobre la salud pública y la seguridad del coronavirus. Pero ICANN debe ir más allá y rechazar esta propuesta. No podemos confiar en una empresa de capital privado nueva y desconocida para salvaguardar este espacio digital especial que hemos construido y del que dependemos cada día”, explica Peter Micek, consejero general en la organización de derechos digitales Access Now.

En la actualidad cualquier persona u organización puede comprar un dominio .org. De hecho, la mayoría de los propietarios de nombres de dominio .org no son ONG, según fuentes de ICANN. Aún así, Amanda Keton, asesora general de la Fundación Wikimedia, señala que decenas de organizaciones no gubernamentales han invertido décadas en este dominio “generando confianza en que representa un propósito creíble y caritativo”. El apellido .org al final de una página web, según subraya, muestra a los usuarios que están en un espacio no comercial. “Hay una razón por la cual el brazo filantrópico de Google, por ejemplo, se encuentra en Google.org en lugar de Google.com”, apunta.

Posible aumento de precios

Las ONG temen que, tras la venta, se produzca un aumento de precios. “No podemos permitírnoslo”, comenta Micek. En la actualidad, registrar un dominio depende de durante cuánto tiempo se haga y los servicios que se elijan. Por lo general, cuesta aproximadamente entre 10 y 20 dólares al año. Unos meses antes de que se anunciara la venta, ICANN eliminó el límite de los precios que tenían estos dominios.

Aunque Ethos Capital podría optar por aumentar los precios todo lo que quisiera, se ha comprometido “a mantener .org accesible y a un precio razonable para todos, en línea con la larga misión del PIR”. “Nuestro plan es vivir dentro del espíritu de la práctica histórica en lo que a los precios se refiere, lo que significa, potencialmente, aumentos de precios anuales de hasta un 10% de promedio. Con esto, continuará siendo uno de los nombres de dominio más asequibles del mercado”, afirma en un comunicado la compañía, que no ha contestado a las preguntas de este periódico.

Pero las asociaciones no confían en estas promesas. Mitch Stoltz, abogado de la organización Electronic Frontier Foundation (EFF), sostiene que “las empresas de capital privado deben mostrar una alta tasa de rendimiento para sus inversores en unos pocos años”. “Para lograr esos retornos del dominio .org, Ethos tendrá que aumentar los precios o gastar menos en seguridad y mantenimiento”, sostiene. También le preocupa que la empresa trate de obtener ingresos cerrando los sitios web de las ONG a solicitud de corporaciones o gobiernos.

Además de posibles aumentos del precio del dominio, a las ONG también les inquietan otros aspectos: desde la censura, al uso indebido de datos u otras amenazas a la seguridad y la estabilidad de las actividades en línea. Keton está convencida de que una entidad no comercial es el único organismo apropiado para gestionar el dominio .org, al que define como “la infraestructura no comercial más esencial de Internet”. “Es fundamental para el futuro de la web abierta garantizar que esos espacios estén protegidos. Son el equivalente digital de los parques públicos y preservarlos es de interés público”, afirma la asesora general de la Fundación Wikimedia.

A día de hoy, no hay otro dominio que vea como una alternativa viable. Las organizaciones sin ánimo de lucro, según explica, generalmente no tienen mucho dinero para gastar en marketing, conocimiento de la marca ni desarrollo web. “Sería muy arriesgado decidir trasladar nuestra presencia en línea a un nuevo nombre de dominio que las personas no reconocen y en el que no confían. Además, puede ser difícil desde el punto de vista técnico y logístico cambiar a un nuevo nombre de dominio: habría que arreglar enlaces, obtener nuevos certificados… Sería demasiado costoso”, concluye.

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