Culturas

La cultura abocada a números rojos

Antes de la pandemia del coronavirus, la cultura ya era frágil y precaria. El sector no había recuperado los índices de consumo ni los niveles de producción anteriores a la última crisis económica. La industria creativa de la Comunitat no tiene el vigor que se le presupone a las de Madrid o Cataluña; al contrario. En los últimos cinco años, época a priori de recuperación, el cierre de negocios no se ha frenado (Aragó Cinema, librería Leo, Microteatro, Sala Zircó, la discográfica Mésdemil, etcétera) e incluso iniciativas, como el festival Tercera Setmana, que contaba con el apoyo público han desaparecido. En los últimos años las víctimas culturales no han cesado esencialmente porque vivir del arte es muy difícil, dicho con otras palabras, los negocios creativos flaquean en la rentabilidad. Una sociedad (ciudadanía y Administración) en la que la cultura no es sostenible está lejos de ser una sociedad próspera.

La tasa de desempleo de los actores en la Comunitat ronda el 80 y 90%, cifra es anterior al apagón artístico derivado del estado de alarma -que obliga a cerrar todo espacio cultural tanto público como privado-. En tiempos de coronavirus, el paro es absoluto. ¿Y después?La asociación Actors i Actrius Professionals Valencians (AAPV) se teme lo peor y reclama «un plan de emergencia» para el sector. Los intérpretes no son los únicos que reclaman medidas urgentes. La Asociación de Empresas de Artes Escénicas del País Valenciano (AVETID) y la Federación de Espacios Teatrales Independientes (FETI) reclaman «un plan de choque» ante la adversidad económica que atisban. La Conselleria de Cultura aún no ha presentado las medidas de auxilio.

Desaparición de compañías escénicas, cierres de cines y salas de teatro o la quiebra de editoriales y librerías forman parte de las pesadillas del sector para el tiempos de postestado de alarma. Desastre y preocupación son los términos más empleados por los profesionales de la cultura para referirse a los tiempos venideros. No es para menos a tenor de las estimaciones sobre las pérdidas económicas. La Asociación para el Desarrollo de la Propiedad Intelectual (Adepi) cifra en 960 millones las perdidas del sector cultural en España por un mes de parálisis. El 10% de este dato, alrededor de 100 millones, corresponde a la industria valenciana, según Adepi.

Mayor debilidad

La factura agudizará aún más la debilidad de la industria en la Comunitat, algo que repercutirá en la precariedad de sus trabajadores, quienes de golpe han cesado su actividad. Un ejemplo: una decena de rodajes se han suspendido en la Comunitat, como el de la película ‘El Cover’, dirigida por Secun de la Rosa y con el impulsado del productor valenciano Kiko Martínez.

La lista de festivales que dejan de celebrarse no se detiene (Fira del Llibre, Splash, Dansa València, LAB de Series, Valencia Negra, Sansan…), situación que repercute gravemente en la economía. El Palau de la Música Catalana ha aprobado un ERTE; Les Arts cerrado y sin programación.

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