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Cerca de 800.000 alumnos empiezan las clases desde sus casas

La educación a distancia echa a rodar a partir de hoy para la gran mayoría de la comunidad educativa, pues no sólo los alumnos tendrán que arrimar el hombro. Una vez superadas las fallidas vacaciones falleras, que se han mantenido para el alumnado pero no para el profesorado, que ha tenido que organizarse en los centros para garantizar la atención educativa mientras dure la crisis, esta semana vuelve la rutina. O algo parecido.

Las escuelas han dispuesto de varios días para poner a punto las plataformas a utilizar para enviar materiales y actividades a las casas, así como para hacer los trámites necesarios para activar las vías de comunicación con las familias, fundamentalmente el servicio Web Familia en el caso de la enseñanza pública. Lo mismo ha sucedido con las aplicaciones para las clases a distancia, pensadas especialmente para el Bachillerato y la FP. No sólo la administración ha hecho el esfuerzo de aumentar la capacidad de transmisión de datos para las herramientas propias puestas a disposición de los centros, sino que también se ha ayudado desde el sector privado, por ejemplo, desde las editoriales.

Además, a lo largo del viernes se ultimaron los trabajos de adaptación de las páginas web, que serán una herramienta fundamental para trasladar información. De un plumazo, 784.000 alumnos no universitarios pasan desde hoy de un modelo de enseñanza puramente presencial a aprender a distancia. El reto es mayúsculo, y la administración ya ha señalado que el arranque va a ser progresivo y adaptativo.

Los centros recurren a plataformas ofrecidas gratuitamente por las editoriales mientras dure el confinamiento

Educación ha creado el plan Mulan, que plantea diferentes herramientas en función de cada etapa. Se descartó un modelo único para evitar el colapso del sistema. Para Infantil y Primaria las básicas son la web del centro y el servicio Web Familia, para la ESO se recurre a Aules, sistema de docencia a distancia creado por la Generalitat, y para FP y Bachillerato se plantea además Webex, que permite clases por videoconferencia. Los concertados que tienen herramientas propias deben recurrir estas, aunque también se permite utilizar las citadas.

«Cada colegio es un mundo, pero en general los de la federación recurrirán a sus plataformas propias de comunicación, aunque es de agradecer que la conselleria haya habilitado herramientas para aquellos que no las tengan», explica Alberto Villanueva, presidente de la Federación de Centros de Enseñanza de Valencia (Feceval).

«Vamos a tratar de adaptarnos de la mejor manera posible», añade, antes de destacar que han sido varias las editoriales que han puesto a disposición de los centros sus plataformas en línea durante la crisis, que en una situación normal son de pago.

También advierte del papel que jugarán las familias. No sólo a la hora de evitar picarescas en las evaluaciones -hay centros que han encontrado aplicaciones específicas para los exámenes- sino en el acompañamiento del alumno. «Tendrán que corregir, ayudar, animar, explicar… los centros haremos todo lo posible, pero el trabajo de las familias va a ser fundamental», dice Villanueva.

Desde la patronal concertada Escuelas Católicas, la secretaria autonómica Vicenta Rodríguez se pronuncia en términos similares. «Muchos de nuestros centros disponen de su propia plataforma virtual, que será la que se usará, y buena parte de la plantilla cuenta con certificaciones para el uso de herramientas de Google, así que a nivel tecnológico estamos más bien cubiertos. Pero hay que reconocer el ofrecimiento de la conselleria para aquellas escuelas que puedan precisar del plan Mulan», señala. «En esta situación, cuando antes volvamos a las rutinas escolares, aunque sea desde casa, mejor. La comunidad educativa va a necesitar mucho ánimo y apoyo durante este periodo», añade.

Además de los recursos propios y los facilitados por la administración, los centros pueden servirse de plataformas de aprendizaje o licencias de libros de texto digitales, gratuitas durante la cuarentena, facilitadas por editoriales como Anaya o Santillana, por poner algunos ejemplos. En el caso de la valenciana Rubio, ha puesto a disposición de la comunidad educativa su aplicación iCuadernos, tanto los que versan sobre contenidos educativos con los enfocados más hacia el ocio de los alumnos.

También se han creado repositorios de materiales por franjas de edad, como el canal Educlan impulsado por el Ministerio de Educación en colaboración con las editoriales, que puede servir de apoyo para trabajar las diferentes áreas curriculares.

En clave universitaria, el Gobierno y la Conferencia de Rectores han lanzado la plataforma Conectados, diseñada por la Uned para apoyar a docentes, estudiantes y a la sociedad en general durante el cierre de las aulas. Además de recursos de orientación para docentes, incluye cantidad de materiales digitales de distintas áreas de conocimiento.

Pandemia del coronavirus

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