Lo último

Le acabarán echando la culpa al PP

Estén atentos a sus pantallas, que diría un presentador de televisión. No pierdan de vista el titular de este artículo, añado yo. Porque poco a poco al principio y con más fuerza en cuanto empecemos a salir del túnel sonará esta musiquita con un estribillo simple y machacón que dirá que la culpa de que la sanidad pública no haya tenido los recursos necesarios para atender convenientemente la epidemia es del PP y de los recortes aplicados durante la etapa de Mariano Rajoy en el Gobierno. Se tratará así de contrarrestar el malestar creciente entre la población y sobre todo entre los profesionales sanitarios por la carencia de un material que ha llevado a España a tener un porcentaje de contagiados entre médicos y enfermeros superior al de Italia. No habrá, por tanto, el menor atisbo de autocrítica ante la gestión de la crisis, nadie asumirá la responsabilidad de no haber hecho caso a las recomendaciones de los organismos internacionales que avisaban de los riesgos de una pandemia, ningún cargo reconocerá el error de no haber comprado un envío procedente de China con millones de mascarillas y guantes que fue ofrecido por un empresario español y que ante la pasividad del Ministerio de Sanidad acabó vendiendo en Miami y en Australia, como tampoco nadie será capaz de entonar un mea culpa que le dignificaría ante el evidente y clamoroso error de no suspender las manifestaciones del 8-M simplemente porque no se atrevieron a enfrentarse a las feministas. No. Es mucho más fácil y más rentable para su causa aplicar la táctica del retrovisor y arrojar toda la basura al PP, no sea que las caceroladas que el primer día fueron contra el rey emérito acaben -como ya ocurrió el segundo día- consolidándose contra el Gobierno. Y dará igual que aquellas políticas de recortes vinieran impuestas por la Unión Europea y las grandes potencias ante los excesos presupuestarios cometidos durante la funesta etapa de Zapatero. El relato progresista y políticamente correcto no admite excepciones al axioma de que lo público es lo bueno y cuanto más mejor, ya veremos luego cómo se paga. Fíjense, de momento, en esta entrevista en El País con Helena Legido-Quigley, experta en sistemas de salud: »Teníamos un sistema que funcionaba, pero los recortes se van a notar en esta crisis». Esto lo dice una profesional, lo que los políticos de izquierdas proclamarán es: teníamos el mejor sistema sanitario del mundo hasta que el PP aplicó recortes, privatizó hospitales y desmontó una gran obra. Llegó el coronavirus y no estábamos preparados. La culpa es del PP, no nuestra. Tiempo al tiempo.

Similar Posts

Leave a Reply