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Cosas que hacer durante la cuarentena (VI): cómo quitar las manchas del parqué

Quitarse los zapatos al llegar a casa es un gesto ya mecánico en países como Japón, Finlandia o Canadá. No solo para separar así el espacio público del privado, sino porque impide que se ensucie el suelo con el polvo y el agua de la calle, y que multitud de gérmenes se cuelen dentro (la suela de un zapato puede acumular hasta 421.000 bacterias).

Pero evitar que se propaguen estos microorganismos por toda la casa no es solo cuestión de descalzarse, sino también de mantener el suelo siempre desinfectado y libre de suciedad. La cuarentena por coronavirus (COVID–19) supone un buen momento para poner a punto nuestros suelos de parqué y laminados con una limpieza a fondo, devolviéndoles así el brillo original que perdieron con el paso del tiempo. Establecer unas pautas de cuidado será también la clave para que siempre esté purificado y tan agradable y cálido como el primer día.

Lo primero de todo: saber cómo es tu parqué

limpiar suelo parque maderaLa luz directa puede dañar gravemente el parqué. | urban outfitters

Popularmente llamamos parqué a todo pavimento con apariencia de madera, ya sea sintético o natural. Error. Desde Maderea, portal online sobre industria y eficiencia de la madera, identifican como parqué el revestimiento que forman diferentes láminas de madera maciza natural, con un espesor superior a 2,5 mm. Cada pieza que se ensambla resultará única, con una veta y coloración diferente.

El suelo laminado, en cambio, está fabricado con material sintético que imita la calidez de la madera. Normalmente, suele ser de resina y madera prensada, por lo que resulta más económico y resistente. Además, se instala fácilmente gracias a un sistema de encaje por presión.

limpiar suelo parque maderamuuto

Dentro de las tarimas de parqué, la multicapa es la más usada. Compuesta en cada pieza por diferentes materiales, su única capa de madera noble es la visible. Así se reducen los costes y resulta más ecológica al evitar la sobreexplotación forestal. Permite también acuchillarla cada cierto tiempo para devolverle su belleza original.

Limpieza de la madera natural

como limpiar suelo parque maderaProtege los suelos de exterior con aceite para madera de teca. | A beautiful mess

Los suelos de parqué poseen un acabado único pero también son más delicados y se desgastan con mayor facilidad. Se deben tratar en dos fases: una de cuidado rutinario y otra en mayor profundidad dependiendo de su estado. La empresa de limpieza Dimasplus recomienda establecer una limpieza simple una vez por semana, ya que abusar de su aseo podría ser contraproducente. “No olvidemos que se trata de un material vivo y puedes restar vida a tu suelo si lo limpias mucho”, señalan.

Este cuidado semanal consistiría en barrer la suciedad con una mopa suave o un aspirador. Las cerdas duras de una escoba podrían generar arañazos en la superficie. A continuación, procederemos al lavado con un limpiador específico para nuestro parqué que no debilite la capa protectora de barniz.

como limpiar suelo parqueLos suelos laminados requieren menos cuidados que las tarimas de madera natural. | flooringsupplies.co.uk

Elegir el producto idóneo dependerá del tratamiento que posea la madera. Los suelos aceitados, por ejemplo, se refuerzan con un aceite que protege de las pisadas y el trasiego de las mascotas, permitiendo que la madera transpire. Para este tipo de suelos, se recomienda un limpiador de bajo en PH y ligeramente alcalino. Es el caso de Bona Soap, que nutre la superficie y recupera el aceite que se pierde durante el proceso de limpieza. Para aplicarlo hay que diluir dos decilitros del jabón por cada 10 litros de agua templada y lavar la superficie con una fregona bien escurrida. Debemos evitar siempre el exceso de agua, ya que la madera es muy sensible a la humedad y puede cuartearse.

Para maderas barnizadas podemos usar Lyssolen 5 diario. Un potente limpiador que elimina suciedad, ceras y otros productos grasos, también aplicable a puertas y muebles. Se debe mezclar en un cubo agua con la proporción del limpiador que indique el fabricante y, después de aplicarlo, airear bien la zona para que el suelo se seque. Si hubiera exceso de humedad, se puede pasar un paño suave por la superficie.

Cómo eliminar las manchas de grasa o pintura

Derramar líquidos sobre el parqué resulta inevitable, pero si actuamos con rapidez, limpiándolo con un paño seco de papel, nos ahorraremos más de un disgusto. Si esto no fuera posible, existen trucos para eliminar las manchas persistentes del suelo durante la limpieza a fondo que realizaremos cada uno o dos meses.

Para tratar salpicaduras de tinta o grasa, Dimasplus recomienda verter una pequeña cantidad de polvos de talco sobre la zona afectada y dejar en reposo 24 horas. A continuación, se retira el polvo con una aspiradora y se limpia la zona con un paño un poco humedecido en la mezcla de agua y el limpiador específico. Después, se debe secar con un trapo seco.

Para las manchas de huevo, bastará con pasar una esponja mojada en agua y un poco de sal. Si se tratase óxido, podemos recurrir al agua oxigenada o una mezcla suave a base de agua y amoniaco.

Abrillantar una vez al mes

Tras realizar una limpieza general y eliminar las manchas persistentes, toca recuperar el brillo original del suelo. Para ello, se aplica un abrillantador que actúe como protector ante posibles arañazos. Se puede usar uno específico o bien recurrir a un remedio natural que, al tenerlo siempre en casa, resulta más económico: el limón y el vinagre.

Estos dos elementos no son solo excelentes desinfectantes, sino que permiten de forma ecológica abrillantar las superficies naturales. Mezclaremos de forma uniforme un litro de agua con el jugo de cinco limones, o bien medio litro de vinagre. En el caso del cítrico, añadiremos un chorro de amoniaco o vinagre blanco para potenciar su efecto antibacteriano. Colocamos la solución en un pulverizador y procedemos a rociar toda la superficie. Después secaremos con una mopa suave antes de lavar el suelo con el producto de la madera.

El aceite de oliva o el té verde son otros ingredientes de nuestra cocina que devuelven el brillo natural a una madera opaca. Se aplican en pequeñas cantidades con un trapo de microfibras, incidiendo en las zonas mate o con manchas. Un remedio que puede resultar sorprendente es el vodka, ya sea diluido en agua o bien puro para casos extremos. Empléalo del mismo modo y después enjuaga la superficie con agua fría.

Para suelos de madera en exterior, Leroy Merlin aconsejar usar un protector para tarimas expuestas a la intemperie, que avivará su belleza evitando su deterioro por las inclemencias del tiempo. El aceite para madera de teca es el más adecuado en suelos de este tipo que no estén barnizados, ya que resalta su brillo natural.

El encerado del suelo

La cera es un producto específico para abrillantar suelos que además protege su superficie. Existen diversos tipos que se diferencian según su duración y forma de aplicación. La cera sólida es adecuada para restaurar suelos muy dañados y consigue repeler la suciedad y futuras manchas. El inconveniente es que su aplicación resulta un poco costosa: debe hacerse de forma manual con un trapo de lana o algodón dibujando suaves círculos hasta que se absorba por completo.

El resto de ceras son más fáciles de aplicar y bastará con diluirlas en la cantidad que indique cada fabricante sobre un paño que ataremos a una escoba o mopa. Lo esparciremos por toda la superficie hasta conseguir una capa delgada y uniforme. Si el suelo está muy poroso o agrietado se recomienda una segunda mano de cera pasadas 24 horas. Y si queremos potenciar su resultado, podemos añadirle una taza de té rojo. La cera, al igual que cualquier agente químico, requiere el uso de guantes para su manipulación.

Un decapado exprés

En el caso de que la suciedad y la grasa hayan estropeado de forma irreversible el parqué solo queda decapar. Con ello se eliminan las antiguas protecciones, lo que permite limpiar la suciedad más persistente. La empresa de suelos Monestir recomienda empezar aplicando por todo la superficie un quitaceras específico para suelos de madera con una bayeta o fregona bien escurrida.

Se deja actuar a fondo unos 10 minutos hasta que se deshagan las manchas y a continuación se aclara con agua limpia y fría. Si la humedad persiste, se elimina con un paño seco.

¿Cómo cuidamos los suelos laminados?

Los pavimentos sintéticos requieren otro método de limpieza al no llevar madera en su composición. Son más resistentes al desgaste y al impacto que las tarimas naturales, pero a diferencia de estos no pueden lijarse. Para un correcto mantenimiento, Leroy Merlin recomienda establecer una limpieza básica cada semana para eliminar el polvo acumulado. En seco, se pasa suavemente una mopa o aspiradora para no rayar la zona.

Al igual que los suelos de madera, la tarima sintética debe lavarse con una fregona bien escurrida y evitar el goteo. La empresa valenciana de suelos Faus aconseja hacerlo cada dos semanas con un limpiador especial para suelos laminados, mezclado con agua limpia. El limpiador Dilux es uno de los mejor valorados en Amazon y cuesta 12,60 euros.

Si las juntas de las láminas se encuentran ennegrecidas, podemos aplicar una pequeña cantidad de alcohol sobre un trapo y frotar. La acetona también es un buen remedio para eliminar manchas de grasa, tintas y ceras que se hayan adherido al suelo. Recuerda usar siempre paños suaves de algodón o microfibras, y evitar los estropajos de metal o elementos punzantes que puedan dañar la superficie.

Trucos infalibles para proteger el suelo

Además de establecer una correcta limpieza y revisar su estado para un tratamiento en profundidad, podemos cuidarlos incorporando pequeños gestos a diario. A las mencionadas medidas de quitarnos los zapatos antes de entrar en casa o limpiar lo más rápidamente posible cualquier líquido que derramemos, el blog Cuida tu suelo añade el uso de protectores de fieltro en las patas de los muebles y puntos de apoyo que tengan contacto directo con el parqué para evitar que se raye.

Los felpudos en la entrada de la vivienda permiten que la arena, polvo y suciedad se queden en el exterior y no se transfieran a la vivienda. También debemos recordar que la madera natural es sensible a la exposición directa del sol, por lo que es bueno cubrir las ventanas con cortinas o visillos en las horas de luz más intensa.

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