Deportes Lo último

Firouzja paga su brío e inmadurez

Si el método prueba-error es el más eficaz, Alireza Firouzja será un día campeón del mundo. A los 16 años, nunca está conforme con asegurar el empate frente a las grandes estrellas, lo que a veces le causa derrotas, pero así aprende mucho más que haciendo tablas. El portento iraní ha caído (1-3) ante el subcampeón del mundo, el estadounidense Fabiano Caruana, mientras el campeón, el noruego Magnus Carlsen, sigue dominando el torneo por internet que lleva su nombre tras batir (2,5-1,5) al francés Maxime Vachier-Lagrave.

Es muy aventurado afirmar que Firouzja entrará en el Torneo de Candidatos de 2022 porque las cuatro vías de clasificación para sus ocho plazas son durísimas (Gran Premio, Copa del Mundo, Gran Suizo o un puesto muy alto en la lista mundial). Pero sí puede casi asegurarse que su progresión de aquí a entonces será tremenda: se entrena todas las horas posibles de cada día sin torneo; y arriesga o experimenta al límite de lo razonable, o incluso más allá, en casi todas sus partidas, sea quien sea el rival.

El duelo entero contra Caruana ilustra bien todo ello. Y muy en especial el primer asalto: las espadas de ambos silbaron en el aire desde la apertura y, tras un bello intercambio de golpes, Firouzja (con blancas) llegó a una posición que no podía perder… salvo si se lanzaba a ganarla, y eso fue exactamente lo que hizo. La lucha se convirtió de nuevo en una carnicería, por lo que pasó y sobre todo por lo que pudo haber pasado, el iraní se equivocó en plena refriega, y perdió.

Los diez minutos de intervalo entre asaltos no fueron suficientes para que Firouzja asumiera que lo ocurrido solo era una de las consecuencias posibles de su valiente decisión, porque jugó el segundo claramente peor de lo habitual, y volvió a perder. Todo indicaba que los periodistas podían adelantar ya su crónica porque el resultado de este choque estaba cantado.

Craso error. Esta vez, Firouzja utilizó bien los diez minutos y comprendió que no tenía nada que perder, pero mucho que ganar si seguía atacando sin tirar la casa por la ventana. Y lo ocurrido en la tercera partida fue muy significativo: en una posición sin damas, donde se supone que la experiencia de Caruana pesa mucho más que el ímpetu de Firouzja, este logró liar al subcampeón y le obligó a hincar la rodilla, después de una pelea de 63 movimientos.

¿Sería capaz el asombroso juvenil de remontar y forzar la muerte súbita? Capaz es, sin duda, porque estuvo a punto de lograrlo, a pesar de que jugó con negras la cuarta partida. Según las máquinas, su posición en el movimiento 30 era poco menos que ganadora, pero el iraní fue impreciso y perdió en el 40.

Carlsen volvió a ganar, sin mucha historia porque Vachier-Lagrave no tuvo un buen día. En cuanto a los tres empates, el noruego desperdició una posición ganadora en la primera partida y tuvo cómodas ventajas en la segunda y cuarta. Sin necesidad de genialidades, solo tuvo que aprovechar con precisión un grave error táctico del francés en la tercera.

Su aportación más interesante vino después, durante la entrevista con los presentadores de Chess24, el club virtual que organiza el torneo. Le preguntaron qué haría si va ganando un duelo por 2,5-0,5, y su rival le propone tablas nada más empezar la cuarta: “Diría que no, porque no me parece una actitud deportiva. Intentaría ganar, para contribuir lo más posible al interés del torneo para los aficionados”.

Clasificación (las victorias sin desempate dan tres puntos; con desempate, dos): 1º Carlsen 11 puntos (cuatro); 2º Caruana 8 (cuatro); 3º Nakamura 7 (tres); 4º Ding 6 (tres); 5º-6 Vachier-Lagrave (cuatro) y Niepómniachi 5 (tres); 7º Giri 0 (tres) y 8º Firouzja 0 (cuatro). Las partidas se juegan cada día hasta el 3 de mayo a las 16.00 en Madrid, 11.00 en Buenos Aires, 09.00 en Bogotá y Ciudad de México.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Similar Posts

Leave a Reply