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«Cualquier paciente con demencia no será elegible para recibir ventilación»

valencia. La Sociedad Española de Cuidados Intensivos, la Sociedad Española de Medicina Interna y el Grupo de Trabajo de Bioética de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias recomendaron que a los pacientes de coronavirus «con deterioro cognitivo asociado a demencia» no se les debía someter a ventilación mecánica. Una medida referida esencialmente a las personas mayores, según ha denunciado Sacramento Pinazo, presidenta de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología.

Pinazo-Hernandis también ha incidido en la falta de equipos de protección individual en las residencias de mayores cuando empezó a explotar la pandemia y la «baja prioridad en la hospitalización, e incluso la no admisión» de los residentes en las clínicas.

El Covid-19 ha golpeado duro las residencias que albergan cada vez a personas de mayor edad. La media está en 84 años. Muchos sanitarios inciden en que es muy probable que los ancianos no hubieran podido soportar el tratamiento invasivo de los respiradores mecánicos aplicados en las UCIs hospitalarias. Pero también es cierto que seis de cada 10 de los residentes finados no fueron llevados a un hospital para ser tratados.

La Sociedad de Medicina Interna recomendó «tener en cuenta el valor social de la persona enferma» a la hora de los tratamientos

Los síntomas en los mayores

Sobre estos hechos y sobre cómo no se supo o no se pudo parar la entrada del coronavirus en las residencias reflexiona la presidenta de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, Sacramento Pinazo-Hernandis, doctora y profesora de Psicología Social de la Universitat.

Para la doctora Pinazo-Hernandis, al inicio de la pandemia se dictaron unas recomendaciones que requerían únicamente aislar a cualquier residente del geriático o empleado del mismo que tuvieran síntomas de coronavirus. «Pero nadie supo en ese momento que los síntomas con los que se manifestaba la enfermedad en personas mayores frágiles podían ser diferentes a los conocidos», sostiene.

Incide la doctora en que «no se requirieron medidas especiales con los posibles casos asintomáticos, más allá de las medidas de higiene recomendadas para la población general», como lavarse las manos y la limpieza y desinfección del centro.

Considera la doctora que la «falta de equipos de protección personal fue otro gran problema. Al igual que lo fue la baja prioridad (e incluso la no admisión) de las personas mayores de los centros residenciales sintomáticos para hospitalización».

Y añade Sacramento Pinazo que a todo esto «se une la falta de apoyo médico, la falta de rutas claras, protocolos y una voz única a la cual acudir ante las dudas» que surgieran.

Insiste, como ya ha referido en ocasiones anteriores, en que «una de las medidas fue establecer criterios de triaje» en el envío de mayores enfermos de Covid-19 a los hospitales.

Sacramento Pinazo asegura que «la Sociedad Española de Cuidados Intensivos estableció criterios para la admisión en la UCI» y considera que merece la pena «destacar uno de ellos: ‘Cualquier paciente con deterioro cognitivo asociado a demencia o cualquier otra condición degenerativa no será elegible para recibir ventilación mecánica’. Nótese que el protocolo no especificaba el nivel de deterioro cognitivo, y por tanto, una persona con deterioro cognitivo leve que aún continúa con su vida habitual entraría dentro de este grupo de no atendidos».

La doctora, máxima representante de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, especifica también otro ejemplo de triaje, esta vez el de la Sociedad Española de Medicina Interna y el Grupo de Trabajo de Bioética de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias. Redactó un documento de 15 páginas titulado ‘Recomendaciones éticas para la toma de decisiones en la situación excepcional de crisis por pandemia Covid-19 en las unidades de cuidados intensivos para uso de las diferentes UCIs del país’, «en donde se recomendaba, entre otras cosas, ‘tener en cuenta el valor social de la persona enferma’». Así se puede leer en el punto 23 del apartado titulado recomendaciones generales.

Asimismo, en el punto 4 del apartado de recomendaciones específicas se indica que «cualquier paciente con deterioro cognitivo, por demencia u otras enfermedades degenerativas, no serían subsidiarios de ventilación mecánica invasiva».

Y en el punto 12 de las recomendaciones generales se indica que hay que seguir el principio de «coste/oportunidad: tener en cuenta que admitir un ingreso puede implicar denegar otro ingreso a otra persona que puede beneficiarse más».

De 70 a 80 años sin patologías

El documento también refleja que «todo paciente entre 70 y 80 años con insuficiencia respiratoria aguda sin patología previa importante es subsidiario de tratamiento con ventilación mecánica invasiva», se indica en el punto tercero de las recomendaciones específicas.

Pero también dentro de este se aclara que «en los pacientes entre 70 y 80 años que presentan alguna de estas comorbilidades moderadas-graves (ICC, miocardiopatía dilatada, EPOC, cirrosis, insuficiencia renal crónica, etc.) se valorará cuidadosamente la indicación de ventilación mecánica invasiva y se le tratará preferentemente con ventilación mecánica no invasiva o similar según disponibilidad».

No obstante, se aclara que «el criterio médico en cada paciente está por encima de estas recomendaciones generales».

La también profesora de la Facultad de Psicología de Valencia recuerda que la respuesta a la pandemia ha sido diferente incluso entre las comunidades autónomas y en los propios municipios. «En algunos de ellos, se decidió suspender los servicios de Centros de Día y Servicio de Ayuda a Domicilio por no tener equipos de protección para salvaguardar a los profesionales (EPIs). La falta de equipos de protección para los profesionales de los cuidados ha sido uno de los problemas fundamentales», sostiene.

La conselleria de Sanidad ha negado en diversas ocasiones que haya dado instrucciones para no tratar a los mayores, ni a los que residieran en geriátricos o en sus propias casas. Aunque reconoce, como señalan las sociedades médica anteriores, que uno de los criterios que se aplicaba era el «estado cognitivo».

Sanidad defiende que los criterios para los tratamientos, hospitalización en el domicilio o en los hospitales han sido de carácter clínico, basado en la experiencia de los profesionales, decidido por el equipo médico responsable del centro, «atendiendo a la severidad del distrés respiratorio, a la posibilidad de recuperación, tolerancia a la ventilación invasiva, estado cognitivo, evitando la obstinación terapéutica e informando a la familia y sobre todo apoyando y protegiendo a las personas mayores al cuidado de profesionales con contrastada experiencia».

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