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Conte aclara a la Justicia «en sus mínimos detalles» su gestión de la pandemia

Alrededor de tres horas duró la declaración que el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, realizó este viernes en Roma ante la fiscal adjunta de Bérgamo, Maria Cristina Rota. La magistrada interrogó al jefe del Ejecutivo para que explicara por qué no se pusieron en cuarentena en febrero los municipios bergamascos de Nembro y Alzano Lombardo pese a que se había detectado en ellos un foco de coronavirus. «He aclarado todos los pasos en sus mínimos detalles», comentó Conte tras su declaración. Además de al jefe de Gobierno, la magistrada tomó declaración al ministro de Sanidad, Roberto Speranza, y a su colega de Interior, Luciana Lamorgese. Ninguno de los tres está siendo investigado y todos declararon como «personas informadas de los hechos».

Conte ya explicó el pasado miércoles, cuando confirmó que iba a tener que rendir cuentas ante la Fiscalía, que tiene la conciencia tranquila por las decisiones tomadas en las primeras semanas de la epidemia. «No estoy para nada preocupado y no es por una actitud de arrogancia. Contaré todos los hechos que conozco con plena serenidad», dijo entonces. El primer ministro sostiene que la región de Lombardía tenía autoridad para establecer restricciones en los dos municipios afectados a las puertas de Bérgamo si contaba con indicios de que se estaban registrando un gran número de contagios desde el 23 de febrero. No era por tanto necesario esperar a que interviniera el Gobierno central, que estableció finalmente el 9 de marzo una cuarentena en toda la región de Lombardía y en otras 14 provincias del norte del país.

La fiscal Rota aseguró que los interrogatorios, que tuvieron lugar en el Palacio Chigi, la sede de la presidencia del Gobierno en Roma, se habían desarrollado «en un clima de máxima distensión y de colaboración institucional». La magistrada tomó declaración a finales de mayo al presidente regional lombardo, Attilio Fontana, y a su consejero de Sanidad, Giulio Gallera, quienes echaron la culpa al Ejecutivo central de que no se adoptaran antes restricciones a la movilidad de los alrededor de 25.000 habitantes de Nembro y Alzano Lombardo, dos localidades con un vigoroso tejido industrial y productivo.

Tras interrogar a Fontana y Gallera, la fiscal adjunta de Bérgamo comentó que parecía que la responsabilidad de imponer el confinamiento a la población de esas dos localidades era del Gobierno. Este viernes los periodistas que la esperaban a la salida del Palacio Chigi le recordaron aquellas declaraciones y Rota las justificó por la información que tenía en ese momento. «Hoy no tengo nada más que añadir», zanjó. «Ahora seguimos para completar nuestro trabajo».

No se antoja sencilla la labor de la magistrada para determinar si hubo o no responsabilidades penales por el retraso en la imposición de medidas severas para frenar los contagios en Nembro y Alzano Lombardo. Le tocará aclarar si las decisiones de la región y del Gobierno fueron de tipo político, aunque resultaran equivocadas, o hay en cambio indicios de delito. Los familiares de unas 50 víctimas presentaron el pasado miércoles una denuncia colectiva porque consideran que aquellos días sin restricciones facilitaron la expansión del coronavirus, provocando así un número mayor de fallecidos.

Además de a los políticos, Rota ha interrogado a las autoridades sanitarias al tiempo que recogía un gran número de documentos para tratar de reconstruir qué ocurrió en los primeros días de marzo, cuando parecía inminente la imposición de una cuarentena en las dos localidades citadas. Bérgamo acabó convirtiéndose en el epicentro de la pandemia en Italia, donde se registraron este viernes 163 nuevos casos y 56 fallecidos. Son así 236.000 los contagiados, de los que 34.200 han muerto.

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