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¿Qué hacen los vigilantes de la playa?

Son las 10.30 de la mañana y el termómetro ya sobrepasa los 30 grados en el litoral de Denia, en la Marina Alta. Decenas de personas disfrutan de la playa de Marge Roig, en la zona sur del término municipal dianense. La mayoría toma el sol, aunque a medida que el calor hace mella, muchos deciden tomarse un baño. Se trata de uno de los enclaves más tranquilos de la costa de la capital comarcal, no hay aglomeraciones, de hecho, el aforo fijado en tiempos de nueva normalidad es de 120 personas, «por el momento no creo que lleguemos al centenar de personas», calcula uno de los bañistas que descansa en una pequeña tumbona en la zona habilitada para el descanso en la arena. Cerca de ella, un grupo de jóvenes charla alrededor de unos pocos macutos que han llevado consigo para pasar el día en la playa.

Mientras conversan tranquilamente se les acercan dos jóvenes uniformados con camiseta blanca, gorra y pantalón de color caqui. Son Luís y Dani Cascales, dos de los 42 auxiliares de playa que ha destinado la Generalitat para vigilar por el cumplimiento de las normas de seguridad sanitaria. Los dos auxiliares llevan desde las 10 de la mañana recorriendo este tramo del litoral de Dénia con un fajo de folletos en la mano que reparten entre los bañistas. Uno de los dos, Luís, explica al grupo quienes son y cual es su función, «la mayoría desconoce que ahora hay gente encargándose de velar por que se cumplan las normas», explica el vigilante, quién asegura que «por el momento» todo el mundo recibe de buen agrado sus indicaciones; «veremos dentro de unas semanas, cuando aumenten los turistas».

Los dos jóvenes tienen claro su cometido, informar a los usuarios de lo que se puede o no hacer, así como las posibles incidencias a los miembros de Cruz Roja. Éstos se encargarán de rescates y primeros auxilios; o derivarán a la Policía Local si se requiere invitar a salir a alguien de la playa por no seguir las indicaciones.

Complemento

«Nos parece muy bien que haya gente vigilando en las playas, porque hay personas que sistemáticamente incumple todas las normas», comenta un reducido grupo de mujeres que pocos minutos antes había entablado una conversación con otros tres auxiliares, encargados de vigilar la rocosa costa de Les Rotes, también en la costa de Dénia.

«Es un buen complemento para conseguir que todo el mundo cumpla», apunta una de las integrantes del equipo de Cruz Roja de la capital de la Marina Alta, al definir el puesto de auxiliar de playa. Aunque no es una opinión unánime entre sus compañeros. Y es que algunos creen que los nuevos auxiliares deberían contar «con algo más de preparación que con la que llegan. Hoy me ha tocado explicarles a algunos cosas que son básicas», apuntó otro miembro de Cruz Roja que se encontraba en otro punto del litoral de Dénia. «Ya nos han dado las principales nociones sobre lo que tenemos que hacer», aclaró también uno de los dos auxiliares.

De hecho, pese a que el presidente Ximo Puig aseguró que los mil efectivos de toda la Comunitat empezaban ayer su trabajo a pie de playa, en algunos municipios lo harán hoy o en los próximos días. Entre ellos Xàbia, donde ya se empieza a notar un considerable aumento de turistas tanto en el casco urbano como las calas, Arenal y puerto.

200 kilómetros

«El trabajo está bien y los compañeros son geniales, pero nos hubiera gustado estar más cerca de casa». Es un mantra repetido por algunos auxiliares en las playas de la Comunitat. Tan solo una pequeña minoría de los elegidos han tenido la suerte de estar destinados en su municipio o cerca, el resto, como José Luís Ávalos, Víctor Camp y Edson Arrigui les toca recorrer en coche todos los días casi 200 kilómetros, los que separan Alicante, donde viven, de Dénia, donde les han destinado. Los tres se han planteado alquilar un apartamento o ir a una pensión, pero los precios y el horario (trabajan dos días y libran otros dos) «lo dificultan mucho».

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