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Más control para frenar a los pícaros de playa

Las restricciones de la nueva normalidad están haciendo surgir al pícaro que muchos llevan dentro. Actitudes despreocupadas por la situación de crisis en la que se ha instalado el mundo; y olvidadizas pues muchos parecen no recordar los estragos que ha causado y todavía causa la pandemia. Con la llegada estival este comportamiento se repite, de forma constante, en la costa, repletas de bañistas y donde muchos deciden saltarse las normas de seguridad y aforo en playas y calas, incluso se las ingenian para colarse en ellas saltándose los controles.

Así sucedió hace unos días en la cala del Portitxol de Xàbia, donde algunos bañistas encontraron un salvoconducto con el que sortear las barreras de la entrada y para poder entrar en este idílico rincón del litoral de la Marina Alta. Entraron por una pequeña escalera, situada entre viviendas que lleva hasta la cala. Los vigilantes se dieron cuenta, al comprobar que el número de bañistas iba en aumento, pese a que no de permitía el acceso a más gente. Se avisó a la Policía Local que tuvo que precintar este atajo.

El de Xàbia es un caso atípico, pero no único. De hecho la mayoría de los municipios costeros de la Marina Alta están teniendo problemas similares para controlar a este perfil de bañista. «Es increíble, la gente ha perdido la cabeza por estar un ratito en la playa, parece que no hemos aprendido nada del confinamiento», apuntaba ayer Arturo Poquet, el alcalde de Benissa, otra localidad costera a la que le está resultado difícil mantener a raya el aforo su litoral.

En Benitatxell la gente saltaba la valla situada en la entrada de la cala del Moraig mientras esta permanecía cerrada

El municipio cuenta con cinco playas, unidas todas ellas por un paseo ecológico. Y es por reste corredor por donde se está colando la gente, afirma Poquet. «Los aforos de las playas están completos a media mañana, especialmente los fines de semana». El primer edil remarca que uno de los principales problemas es que cuentan con poco personal para llevar a cabo los controles: «tenemos cuatro kilómetros de costa y corredor; cinco playas y tan solo tres auxiliares de los dieciséis que prometió la Generalitat para nuestro municipio».

Poquet señala que es «imposible poder controlar toda la costa con tan solo tres personas. Además no tienen ningún tipo de potestad, cuando hay un problema deben avisar a la Policía Local para que se encargue, pero mientras llegan, el aforo va en aumento». El munícipe benissero afirma que llevan dos semanas pidiendo explicaciones a la Agencia Valenciana de Turismo, «pero no hemos recibido respuesta. El problema es que estamos aún en julio, si en agosto llega más gente, no sabemos como lo vamos a gestionar».

Un problema similar, el de la falta de auxiliares, tienen el Poble Nou de Benitatxell. Allí de hecho no tienen noticia de ninguno de los cuatro auxiliares que les tocaban. «Hace unos días nos dijeron que este fin de semana tal vez empezaban, pero nadie nos ha confirmado nada», asegura el alcalde Miguel Ángel Garcia.

Hasta hace apenas unos días la playa del Moraig, la única de la costa poblera, estaba cerrada al público por obras de mejora y acondicionamiento del acceso. A pesar de ello, y de estar vallada la entrada, Garcia asegura que ha habido gente que ha decidió saltarse la valla para pasar tomar el baño. «Al final tuvimos que poner a gente vigilando el acceso».

Ahora, ya con la playa abierta (las obras se han paralizado hasta septiembre) el consistorio ha decidido mantener la vigilancia, «estamos haciendo malabares con la plantilla del consistorio para poder destinar gente allí». Además han puesto en marcha una APP que obliga a los bañistas a pedir cita previa, «empezará a funcionar el lunes», indica.

Otra opción, más drástica es la que están tomando en Teulada Moraira, el ejecutivo se ha visto obligado a cerrar el paso a la playa hasta en dos ocasiones al sobrepasarse el aforo permitido y por consiguiente, las medidas de seguridad. «Mucha gente no respeta las normas, por lo que no descartamos que esto tengamos que cerrar el acceso en más ocasiones este verano», destaca el edil Aitor Llobell. Coronavirus, picaresca, irresponsabilidad, demasiados frentes contra los que luchar este verano.

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