Las noticias

Casado exprime la polémica por las críticas al Rey para alejar el foco sobre Ayuso

Casado interviene en la clausura de la escuela de verano del PP de Aragón este sábado.
Casado interviene en la clausura de la escuela de verano del PP de Aragón este sábado. / Europa Press

Pablo Casado modificó este sábado su agenda para difundir un discurso y tratar de recuperar la iniciativa tras el enfrentamiento entre el Gobierno central y el madrileño por la crisis del coronavirus. El líder del PP pasó de puntillas por la situación en Madrid para explotar la polémica por las críticas al Rey de ministros de Podemos. Casado intenta desviar el foco y llevar al Congreso un debate sobre la Monarquía para desgastar a la coalición. En el PP crece la preocupación por la gestión de Isabel Díaz Ayuso y el coste de defenderla a toda costa.

Minutos después de que el ministro de Sanidad, Salvador Illa, asegurase que la salud de los madrileños está “en serio riesgo” y conminase a Díaz Ayuso a “escuchar a la ciencia”, Casado convocó a la prensa, que no tuvo oportunidad de plantear preguntas. El objeto de su intervención, que no estaba prevista el día anterior, no fue, sin embargo, la situación en Madrid —agravada con la dimisión del portavoz del recién nombrado grupo de trabajo de la Covid—, sino la ausencia del Rey del acto de entrega de despachos a nuevos jueces en Barcelona.

Casado pasó de puntillas por la crisis del coronavirus, repitiendo que el Gobierno “ataca a las comunidades para tapar su negligencia”. Y anticipó el estribillo de las próximas semanas del PP, que abraza la polémica por las críticas de ministros de Podemos a la Monarquía para desviar el foco de asuntos más incómodos, como el papel de Ayuso o la imputación del exministro Jorge Fernández Díaz en el caso Kitchen, que investiga el espionaje al extesorero del PP Luis Bárcenas pagado con fondos reservados.

Fuentes del PP, no obstante, admiten su preocupación por “el daño que la gestión de Ayuso está haciendo a la marca” y advierten que puede terminar abrasando a perfiles como Ana Pastor o José Luis Martínez Almeida, que había visto crecer su popularidad durante la crisis del coronavirus. Casado aumentó su exposición y en el caso del alcalde lo nombró portavoz, lo que le obliga a una mayor fidelidad al argumentario. Tanto Almeida como Pastor han asumido la consigna de que el Gobierno central pretende imponer restricciones en Madrid por razones políticas y no de salud pública.

Mientras, Casado exigió el “cese inmediato” del ministro de Consumo, Alberto Garzón, y anunció que llevará al Congreso la reprobación de Pablo Iglesias y la petición de comparecencia urgente de Sánchez como “único responsable de tener en el Gobierno a un partido imputado por financiación irregular, defensor de la tiranía venezolana, nostálgico de la barbarie comunista, y aliado de los albaceas del terrorismo etarra y los independentistas”. Sánchez, añadió, “está negociando la soberanía y la hacienda con defensores del terrorismo, delincuentes y golpistas”.

“Oscura ingeniería política”

Según Casado, los ataques a la Monarquía forman parte de un plan de “oscura ingeniería política” para “destruir la nación” y los pactos constitucionales. El PP dijo, “garantizará” que no se produzcan cambios en la ley fundamental y defenderá “todo lo que se pactó y el acto de pactar”. El PSOE, clave para cualquier modificación, apoya la monarquía parlamentaria, y el propio Iglesias ha admitido que los números no dan para hacer efectivas sus aspiraciones republicanas. También figura en la Constitución la renovación del Consejo General del Poder Judicial, que establece que sus miembros son elegidos para un mandato de cinco años. Superado con creces ese plazo, Casado se niega a negociar con el PSOE la renovación.

El líder del PP también criticó el anteproyecto de ley de memoria democrática —”pretenden cambiar la verdadera historia de España como abrazo y reconciliación para convertirla en una rectificación fallida del desenlace de una guerra civil que todos merecieron perder”—, y culpó a la división del voto del “eclipse moral” del país, para lo que pidió al electorado que vuelva a aglutinarse en torno a sus siglas —tiene 49 diputados menos de los que le dejó Mariano Rajoy—. “España debe despertar, entender lo que ocurre y ponerle remedio”.

La cuenta del PP en Twitter se afanó en difundir el discurso con el que Casado trata también de aplacar las críticas internas: “Impresionante”, se leía junto a un vídeo de su intervención.

Similar Posts

Leave a Reply