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Quico Catalán: «Es muy bonito pensar que el Levante está en manos de valencianos»

–El Levante quería volver a jugar en su campo ante el Celta, pero habrá que esperar. ¿Qué le queda a la obra?

–Queda ocupar el césped. Por eso nos hemos visto obligados a demorar quince días la vuelta al estadio. La obra no habrá terminado, le quedará un mes, pero sí podremos abrir las puertas.

–¿Ya tienen una fecha para el inicio de la segunda fase?

–Estamos en esa fase de redacción de proyecto. El anteproyecto está, la idea está clara, se ha presentado, ahora falta analizar qué últimas necesidades vamos a requerir. Y de forma paralela están todos los trámites. Hay un convenio con el Ayuntamiento que nos va a permitir su ayuda para poder hacer ese estadio que queremos en la fase dos, dotarlo de servicios necesarios para acoger un gran partido y también un gran evento. Cuando lo llevemos a los papeles, iniciaremos la solicitud de licencia. No nos podemos marcar una fecha, pero no antes de año o año y medio.

–En esta fase se ampliarán los servicios de restauración, nueva zona vip y ver qué se hace en el ‘mos del fotut’. Conllevarán futuros ingresos vitales tras el crédito de 60 millones.

–Hay ciertas cosas que no están decididas. Por ejemplo, qué pasará con el fotut. Hay varias opciones, cerrarlo para gradería o dejar ese enclave emblemático y enriquecerlo con una buena zona vip o con un lugar para explotarlo comercialmente. El estadio va a sufrir una transformación. Todo el interior se transforma. También los accesos a la gradería, cómo el espectador se va a incorporar a su butaca. Se va a dotar de una planta en todo el estadio que sea lugar de convivencia y comercial para el día a día. Se harán congresos. Que todos los días haya actividad. Será un estadio cinco estrellas para acoger grandes eventos de cualquier índole.

-Los ingresos se multiplicarán.

–Efectivamente. El estadio, además de sentirnos orgullosos de nuestra casa, debe ser ese complemento perfecto a la gestión del fútbol. Que generemos nuevos ingresos con el fútbol y fuera de él. Para el plan de negocio la fase dos es más importante que la uno. Se van a generar esos ingresos suficientes para pagar la obra.

–El Levante tuvo que pedir un crédito de sesenta millones. Algunos lo han tildado de riesgo innecesario. ¿Lo es?

–Es el riesgo propio cuando quieres abordar un proyecto de mucho futuro, cuando quieres invertir para recoger, cuando quieres hacer algo importante para recibir ingresos que ahora no tienes. Es una operación donde tú arriesgas pero que se apoya en un proyecto de negocio equilibrado, coherente, que no tiene que generar ningún problema para el club. El Levante no ha estado acostumbrado a este tipo de operaciones en 111 años. Hemos entendido que era el momento.

-Tras el estadio irá la Ciudad Deportiva de Nazaret. Sólo quedan trámites administrativos para empezar a trabajar, ¿verdad?

–Efectivamente. Estamos en la fase en que Puertos del Estado tiene que ratificar el acuerdo del consejo de la Autoridad Portuaria. Volverá el expediente a Valencia y pasará a la Generalitat. Tendremos ese plan especial de ese ámbito de suelo de la ciudad. A partir de ahí esperamos que vaya con la rapidez necesaria para que en primavera del año próximo empecemos a construir.

–¿Hay empresas interesadas en el suelo de Buñol?

–Ha habido interés por empresas fuera del fútbol. Es un suelo que tiene un valor, que está en un lugar cada vez con más valor. Cada vez hay menos suelo cerca de la ciudad.

–El estadio y la ciudad deportiva estarán en 2023. Será una fecha icónica para el Levante.

–Va a ir un poco apretado. Dependerá mucho de la tramitación de la fase dos. La ciudad deportiva son veinte meses de obras. Lo más importante es empezar. Después de casi ocho años ya queremos que sea realidad.

–¿Quieren añadir una marca comercial al nombre del estadio?

–Lógicamente, claro. Hoy en día no hay estadio deportivo que no se plantee eso. Todos los grandes lugares donde se respira deporte o espectáculo llevan un nombre comercial ligado. No podemos renunciar. Dentro de nuestro plan de negocio se contempla ese ingreso. Llevamos ya años trabajando en ello. Es un gran activo que va a darnos este estadio.

–También ese año acaba el tercer mandato del consejo de administración que preside. ¿Se ha planteado irse a lo grande o mantiene las ganas para seguir?

–No me planteo nada en ese sentido. Ese año tenemos cosas muy chulas.

–A nivel deportivo hay que empezar a remontar cuanto antes.

–Hay confianza plena. El fútbol no está siendo justo con el Levante en estas primeras jornadas. El equipo ha dado más motivos para puntos que los que tenemos. Hay una gran plantilla.

-Tras la salida de Hernani, ¿aún teme que el Atlético elija a Campaña para sustituir a Thomas?

–Yo estoy tranquilo. Por la información que manejo no tengo que estar intranquilo. Espero que no haya ningún sobresalto al final de ciertos mercados que siguen abiertos.

–El jugador se ha dejado querer.

–Es normal en los futbolistas. Hay situaciones de que puedas ser tentado por clubes superiores al Levante, es lógico que transmitas ese posible deseo. Hay que darle normalidad. Por otro lado, no tengo ninguna duda de José. Su compromiso hacia el Levante es pleno. Tiene un comportamiento ejemplar. Que nos dé muchos logros y lógicamente llegará ese momento de que él tenga que volar, crecer y nosotros nos sentiremos muy orgullosos.

–La cláusula es de 60 millones. ¿Se plantearían negociar? ¿Tiene un acuerdo con el jugador de hacerlo según qué equipo sea o qué parámetro económico?

–Sí, eso es normal. Igual que él ha entendido que posibles intereses y ofertas no cumplían las expectativas, el Levante tendrá que entender en verano que hay ciertas ocasiones en que hay que mirar por el futbolista. No malvenderemos a Campaña pero sí ser comprensivos y escuchar ciertas ofertas aunque estén distanciadas de su cláusula.

–Está claro que la internacionalidad le ha revalorizado. Es también un éxito del Levante

–Lógicamente. El 2 de octubre fue muy importante para José, para el Levante y para la valoración del jugador. Sabíamos de su potencial. Nos hace crecer, que el potencial futbolista que pueda venir vea este club como un lugar para lograr retos.

–¿Han llegado ofertas en firme por él? ¿El Leeds?

–Las ofertas me gustan en papel, de club a club. Que el Leeds llamara en unas condiciones, podría ser, pero para mí eso no es una oferta. No estaba a la altura del valor de Campaña.

–El puntazo fue renovarle. ¿Ahí se implica directamente el presidente del Levante o lo deja a la dirección deportiva?

–Se le renovó porque es muy bueno. Fue una gran apuesta del club. Entendimos que había que tomarla y está dando sus frutos porque le estamos disfrutando. Nos puede permitir hacer una operación interesante económicamente. Yo participo de todas la operaciones que se hacen en el primer equipo. El área deportiva decide quién viene y yo entro en las negociaciones.

–Lo siguiente a abordar serán las renovaciones de Morales, Rochina y Miramón. Con Morales está todo acordado pero con Rochina no está siendo tan fácil.

–Con Morales llevamos hablando hace muchos meses. Las posturas las sabemos. Nos tocará materializarlo. Rochina acaba el 30 de junio y ambas partes queremos seguir juntos. Otra cosa es que luego no podamos. Lo hemos intentado, no lo hemos conseguido a día de hoy. Queremos que continúe. Si las distancias se amplían, él tendrá muchos clubes y nosotros, otros futbolistas.

–La secretaría técnica también acaba contrato. ¿Está contento con Salvador y Navarro?

–Han sido tres mercados complicados. El primero porque ellos vinieron y ya teníamos muchos jugadores comprometidos (Clerc, Miramón, Sergio León, Hernani, casi Melero y Vezo). Ya estaban limitados. Pero se está trabajando bien. Hay que crecer y corregir. Hay que analizarlo y en función de eso, tomar decisiones.

–En una situación de pandemia y de dificultades económicas, tirar de cantera es vital, pero desde hace seis años, desde Morales, no se asienta ninguno en el primer equipo. ¿Por qué?

–Es el momento. Tenemos cedidos. Hay que buscar el momento para consolidarse. Lo más gratificante sería cuantos más jugadores de la casa en plantilla.

–Hablando de la pandemia, ¿en cuánto le ha perjudicado económicamente al Levante?

–No sabría cuantificarlo. Somos un club que no nos ha afectado tanto como a otros clubes.

–¿Va a tener que hacer ventas obligadas en el próximo mercado para cuadrar cuentas?

–Sí, antes del 30 de junio. Como el año pasado. Es una decisión que tomamos para intentar seguir manteniendo esa estructura de equipo. Si surge algo en invierno que nos parezca interesante, lo abordaremos.

–Dicen que Peter Lim pide unos 200 millones para vender el Valencia? ¿Cuánto costaría el Levante en estos momentos?

–El Levante no tiene precio porque el propietario, la Fundación, no tiene intención de dar ese paso de vender. Es muy bonito pensar que este proyecto se consolida más, que está en manos de valencianos y de los levantinistas. La gente se siente identificada con este club.

–¿Ha llegado alguna oferta?

–Hubo un planteamiento en su día. Siempre se habla mucho, pero hasta que no está en papel, no hay nada. Los clubes españoles tienen un gran atractivo.

–El que seguro que no tiene precio para ustedes es Paco López. Vaya descubrimiento en su día. ¿Será tan longevo como azulgrana como lo fue Ferguson en el United o Wenger en el Arsenal?

–Fue un acierto. No es fácil encontrar un entrenador que cumpla con las expectativas, que sea valenciano y que sienta el Levante como suyo. Es un gran activo.

–Parece todo muy fácil en el Levante.

–Nada es fácil. Se ha sufrido mucho. Sé lo que no hay que hacer en el mundo del fútbol y hay que dotarlo de normalidad. Sentimos el proyecto como algo propio y es lo que nos hace diferentes.

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